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En Texas, quienes denuncian un aborto pueden ganar 10 mil dólares

El estado, bajo la actual gestión republicana, ha aprobado una serie de medidas que, en la práctica, prohíben el aborto.

Brasil de Fato | Los Ángeles (EUA) |
En el centro, Greg Abbot, gobernador de Texas tras ser elegido en 2014. - Erich Schlegel / Getty Images via AFP

Desde hace tiempo, los hombres que no amaban a las mujeres no son una ficción, pero continúan escribiendo la historia sobre la base del terror. En esta ocasión, quien protagoniza un siniestro capítulo de la narrativa estadounidense es el gobernador de Texas, Greg Abbot. Después de ser noticia por asumir la continuación del muro diseñado por Donald Trump, el republicano vuelve a las noticias por impedir, básicamente, el acceso de las mujeres a los procedimientos de aborto, un derecho garantizado por la ley.

Desde 1973, cuando el caso Roe contra Wade fue juzgado por la Corte Suprema de los Estados Unidos, el derecho al aborto seguro y legal es válido en todo el país. Sin embargo, como explica Sean Mehl, director asociado de servicios clínicos de la organización de derechos reproductivos de mujeres Whole Woman's Health, esta es la base pero no el límite de la legislación. 

"Los estados no tienen autonomía para anular Roe contra Wade, pero pueden flexibilizar su entendimiento e imponer nuevas restricciones", dijo Mehl a Brasil de Fato.

Y eso fue lo que hizo Abbott: construyó otro muro, pero en lugar de inmigrantes, quiere acorralar a las mujeres y sus derechos. El político ultraconservador aprobó un proyecto de ley titulado "Ley del Latido del Corazón" (Heartbeat Bill, en inglés), que prohíbe el acceso a cualquier proceso abortivo desde el momento en que se identifica un latido fetal. Los investigadores sostienen que esta nomenclatura es demasiado imprecisa y hay quienes entienden que los latidos del corazón se pueden detectar en las primeras seis semanas de embarazo.

"Esto nos pone en debates científicos y filosóficos, y yo podría exponer una serie de argumentos que demuestren que lo que vemos u oímos en las primeras seis semanas no es necesariamente el latido del corazón fetal, pero todo esto me parece una distracción, porque aleja el foco de la paciente, de la mujer", defendió Mehl.

Según datos de Whole Woman's Health, aproximadamente el 90% de los procedimientos de aborto realizados en Texas tienen lugar después de las primeras seis semanas de embarazo porque la mayoría de las mujeres ni siquiera saben que están embarazadas antes de ese periodo.  

"Por eso creo que es importante dejar de inventarnos y llamar a esta ley por su nombre correcto: prohibición del aborto", dijo Mehl. "Lo que está haciendo Texas es prohibir el acceso de las mujeres a ese derecho".

La ley, que está previsa para entrar en vigencia el 1 de septiembre, afectará en especial a las mujeres negras, las personas de bajos ingresos, las jóvenes y aquellas que viven en áreas rurales, debido a los importantes obstáculos que ya enfrentan para acceder al aborto.


Mapa del aborto en América Latina. Los datos son de junio de 2020 . Fernando Bertolo/ Brasil de Fato

"Quienes puedan pagarlo tendrán que viajar cientos o miles de kilómetros para llegar a otro estado y encontrar el tratamiento que, en teoría, es su derecho", dijo Mehl.

El gobernador de Texas defendió sus medidas con preceptos religiosos. "Nuestro creador nos dio el derecho a la vida y, sin embargo, millones de niños pierden su derecho a la vida cada año por causa del aborto", dijo antes de firmar el proyecto de ley. 

Bajo justificaciones similares, sino idénticas, otros 14 estados también adoptan reglas que prácticamente prohíben el aborto. Además del área bajo jurisdicción de Abbott, los estados de Alabama, Arkansas, Georgia, Idaho, Iowa, Kentucky, Louisiana, Ohio, Oklahoma, Mississippi, Missouri, Dakota del Norte, Carolina del Sur y Tennessee también imponen una serie de obstáculos que hacen que el aborto sea una opción imposible.

La nueva norma texana, sin embargo, llama la atención por una peculiaridad: alienta e incluso recompensa a quienes denuncian a mujeres o médicos involucrados en procedimientos de aborto. Esto significa que cualquier ciudadano que demande a una persona por violaciones de esta nueva ley de aborto puede recibir alrededor de 10 mil dólares.

"Esto supondrá una carga y un trauma enorme para las pacientes, que pueden sentirse inseguras a la hora de buscar consejo o desahogo incluso en personas cercanas y amigas", predijo el director de Whole Woman's Health. "Esto arruina todo el sistema de apoyo disponible para las mujeres, porque cualquiera que no esté de acuerdo con su decisión puede presentar una demanda contra la paciente o contra los profesionales que trabajan en su beneficio".

La Corte Suprema debe revocar la legislación de Texas, afirma profesora

La abogada de derecho reproductivo y profesora de la Universidad del Estado de Florida, Mary Ziegler, considera que la ley de Texas será derogada "para el próximo verano o poco después" por la Corte Suprema, pero podría impulsar acciones similares por parte de otros gobiernos conservadores.

"Probablemente veremos a estados conservadores, incluso a aquellos que son atendidos por cortes estaduales más liberales, tomando acciones similares porque cuando desafiamos la constitucionalidad de la ley en los Estados Unidos nos llevan a la Corte Suprema, y eso es lo que quieren ellos, llevar este debate al máximo tribunal, donde hay posibilidad y probabilidad de anulación de la ley", pronosticó Ziegler a Brasil de Fato.

La profesora, que también investiga el tema, enfatiza, sin embargo, que esto no necesariamente refleja la opinión pública, ya que gran parte de la población local está a favor de la causa. "Al final del día, lo que está claro es la ironía del status quo estadounidense, determinado por posturas conflictivas", dijo Ziegler. "Decimos 'sí, el aborto es un derecho', pero no nos gusta; tampoco queremos prohibirlo, pero queremos regularlo".

Las repercusiones de la legislación texana podrían servir de munición para la reelección de Greg Abbott, quien ya dejó en claro su intención de postularse para otro mandato, y no descarta la posibilidad de ser el candidato republicano a la Casa Blanca en 2024. La "Ley de los Latidos del Corazón" sería, por lo tanto, su credencial como figura ultraconservadora candidata a presidente.

Edición: Arturo Hartmann